La granadilla es una fruta tropical de tamaño pequeño a mediano, caracterizada por su cáscara lisa y de color amarillo verdoso cuando está madura. En el interior contiene una pulpa gelatinosa y jugosa de color amarillo pálido con pequeñas semillas comestibles que le dan una textura particular. Se consume abriendo la fruta por la mitad y extrayendo directamente con una cuchara la pulpa y las semillas para comerlas crudas, lo que permite saborear su gusto ligeramente ácido y dulce simultáneamente. La granadilla también puede utilizarse para preparar jugos frescos, batidos, postres y otras bebidas. Cada ud es suficiente para una o dos porciones dependiendo del tamaño. La fruta se reconoce fácilmente cuando está madura porque cede ligeramente al presionarla con los dedos. Se recomienda guardarla a temperatura ambiente si se desea consumir en los próximos días, o en refrigeración para una conservación más prolongada.